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lunes, 13 de noviembre de 2017

A dos metros bajo tierra.


"Six feet under" (Allan Ball, 2001-2005).

Ya he acabado la serie que me ha acompañado los últimos meses. Es una sensación entre de pena por despedirte de estos personajes que te van acompañando y la satisfacción de haber acabado ya las cinco temporadas y de poder empezar algo nuevo. Vaya chorrada, ¿no? es sólo una serie. Pero tengo la sensación de que con esta serie he aprendido un montón, a la vez que a los personajes les iban pasando cosas y a mi también, las iba analizando, comparando, aprendiendo... friqui.

Me encanta como estan construídos los personajes, diría que es lo mejor de la serie, y el trabajo de los actores, que con una mirada pueden transmitir tanto, creo que es la primera vez que lo valoro. Lo segundo, que es una serie donde la muerte está constantemente presente, y esto que me da pavor, pues ha estado ahí todo el tiempo, por lo que me alegra haberla acabado ya... porque el mal rollo está siempre ahí... pero a la vez porque vas aprendiendo, un poco lo de "carpe diem", pero a la vez también desmonta un poco este cliché, la vida es jodida, pasan cosas, pasan cosas malas, pasan cosas buenas, muchas malas, las buenas pasan rápido... así que supongo que el aprendizaje es un poco "take it as it comes".

No podría decir cuál es mi personaje favorito, tengo mucha simpatía por el padre Nathaniel Fisher aunque su papel es muy secundario, me gusta el hijo David, también la madre Ruth, Nate es el que genera más simpatía y con el que más empatizas, pero en el resto puedes verte también reflejada. Y hay montón de personajes secundarios muy interesantes.

La recomiendo. Eso sí, tiene tramas con las que no llegaba a flipar y el final de la tercera temporada fue muy duro, muy triste. Y el final de la serie, el capítulo S5E9 más triste aún, pero para mi creo que el mejor capítulo de la serie y uno de los mejores que he visto.

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